CLÍNICA DEL TOXICÓMANO EN PSICODRAMA

Creo que deberíamos partir del plural de los tratamientos y repartirlos según los ejes de abordaje. Desde Lacan y partiendo de sus discursos, sabemos que hay cuatro posiciones: la del sujeto, la del objeto, la del saber y la del significante amo, que configuran un lazo social. Y según nuestra pretensión tendremos un tratamiento. Si elegimos el tratamiento por el saber, lo enfocaremos desde la pedagogía del toxicómano, extrayendo un saber del toxicómano sobre el objeto, droga. Se les explicará los efectos de la droga, las fases y los diferentes momentos por los que pasará, también que de continuar así se encontrará con la muerte e incluso en qué circunstancias se verá. Desde el tratamiento por el significante amo, se le mandará el siguiente mensaje: “usted es un toxicómano y vamos a tratarlo como tal; el único objetivo es que consiga ser un ex adicto”. Partiendo de este mensaje se Leer más

EL REMANSO DE LA PULSIÓN

EL REMANSO DE LA PULSIÓN. Enrique Cortés Nosotros somos seres vivientes, es decir pertenecemos a una serie que desde la biología se denomina multicelular, es una serie de algo que tiene vida. Por otro lado, estamos habitados de algo que se llama lenguaje, y este lenguaje, al igual que la vida, ya está ahí desde tiempos inmemoriales. El lenguaje es como un software que viene del Otro. El ser humano llega al mundo en condiciones de desamparo, y al cabo de unas pocas horas, si nadie acude, se muere de frio, de hambre o de sed. La lógica de que un niño deje de ser niño y sea adulto, no es la edad, es que sepa cuidarse, aunque nosotros, los psicoanalistas, sabemos que esto no es así. Paradójicamente, esa vida es interceptada por ese Otro que cumple la función materna. Decimos paradójicamente porque al principio el niño necesita de ese Leer más

EL PSICODRAMA. ENTRE EL IDEAL Y LA REALIDAD

EL PSICODRAMA ESE CAMINO ENTRE EL IDEAL Y LA REALIDAD.   Enrique Cortés El grupo forma un círculo, donde en un primer momento las miradas se ponen en juego para garantizar una repetición congelante, un primer momento donde se evita arriesgar con la propia palabra, un primer momento donde cada integrante intenta desplegar sus certezas para encerrar y encerrarse. Pero la presencia del tercero, bien en la figura del coordinador, bien en otro miembro del grupo, facilitan la introducción de la duda, duda que vendrá en dos direcciones, por un lado como desgarro narcisístico y por otro como facilitador de la palabra. A partir de ese momento, hablar de lo sucedido en el día a día, no será solo contar una sucesión de hechos, en algunos casos con la intención de que se resuelvan; sino colocarse en la responsabilidad del acto, responsabilizarse frente a otros de un movimiento propio y desde allí Leer más

Psicodrama y grupo de parejas

ENCUENTRO CON LA PAREJA: DE LA ILUSIÓN A LA DESILUSIÓN                                                                                                Enrique Cortés               Dame todo; primer (des)encuentro con el otro. Para hablar del primer encuentro con el otro, recordaremos a Freud, cuando habla de la vivencia mítica de satisfacción; en Proyecto de una psicología para neurólogos (1895). Como recordaremos, en un momento el niño va a sentir cierta tensión, displacer, él no sabe qué es lo que le ocurre, todavía no tiene los elementos necesarios para ello, pero el cuerpo da ciertas respuestas y entonces el niño hace su primera demanda, será por medio de un grito, un Leer más

GENERO Y PSICODRAMA

PSICODRAMA Y GENERO (“Permiso materno – rivalidad paterna”)                                                                                   Enrique Cortés RESUMEN. El objetivo de esta breve comunicación consiste en señalar unos momentos particulares dentro de un recorrido mucho más largo de seis pacientes, cuatro varones y dos hembras, en su tratamiento de psicodrama; en el cual podemos ver el peso de los significantes en el proceso de la identificación sexual; también aprovecharé para describir la técnica del psicodrama freudiano.   Psicodrama Freudiano.     En primer lugar comentaros muy brevemente lo que caracteriza al psicodrama freudiano: El grupo es abierto, pudiendo incluir nuevos miembros así como tener altas, evitando hacer de él algo parecido a una familia endogámica. Normalmente hay dos Leer más

EL PODER DE LAS PALABRAS (II)

         EL PODER DE LAS PALABRAS (II) La palabra atrae a la palabra, un significante que llama, que atrae, que convoca, que está cargado de significación, que es un estímulo para que el inconsciente deje salir sus contenidos por medio de la asociación.   Brillante imagen la que promueve Lacan: eslabones de un collar que se sella en otros eslabones de otro collar… Esa es nuestra tarea primordial, para ello debemos estar preparados en tanto ser capaces de la escucha –con mayúscula – de ese significante que abre todo el camino para, que la palabra opere como se espera: levantando represiones y cancelando lagunas mnémicas.   Si se nos preguntara cuál es el significante amo, deberíamos responder cualquiera. No hay un significante privilegiado de antemano, no estamos buscando en la escucha una palabra privilegiada.       El significante amo es cualquier palabra   En realidad, en la escucha Leer más

EL PODER DE LA PALABRA (I)

LA EFICACIA DE LA PALABRA (I)   Saber y hacer. Dos verbos fundamentales de nuestra práctica. Saber porque es lo que, esencialmente, se producirá en un análisis y porque será el saber el medio capaz de la cura. Saber, en el sentido, al menos de la represión, el “no querer saber es de lo qué se trata en el sentido de lo reprimido”, y esto produce síntoma, al mismo tiempo que será el saber producido a partir de los fundamentos dormidos en el Inconsciente, lo que verá la luz y lo que permitirá cancelar el síntoma.     PRIMERO EL SABER   LUEGO LA CURA   LA CURA VIENE POR AÑADIDURA.     Y ese saber es un saber de palabras, un saber de palabras plenas,  un saber de significantes.   Pero nosotros no vamos a confundir el saber del conocimiento.   Conocer implica el estudio, los libros, el pensamiento, Leer más

LA SUBJETIVIZACIÓN

LA SUBJETIVIZACIÓN Enrique C.   OBJETIVO.- Podemos empezar diciendo que todo el proceso de la subjetivización, se trata de un doble movimiento de construcción y deconstrucción, como luego veremos. Si bien vamos a tratar de comprender el proceso de subjetivación desde el punto de vista del sujeto, de su organización interna, es importante recalcar que solamente se puede producir en un espacio intersubjetivo. El espacio intersubjetivo es aquel donde el sujeto se constituye, y también es el espacio en el cual, según la fórmula de Piera Aulagnier, el yo puede advenir. El yo sólo puede advenir en los vínculos, o sea, en un nosotros.   EL COMIENZO.- El recién nacido depende virtualmente de su grupo y el grupo suele tenerle preparado un lugar. Al principio el bebé succiona y se mueve activamente, pero depende para satisfacerse de los objetos que el grupo le proporciona y solo va a poder pedirlos Leer más

Entradas y Salidas del Análisis

Por Enrique Cortés. En el segundo año de carrera ya empecé a buscar aquello que era, así lo creía yo, más de mi agrado. Entonces me encontré con algunos de mis maestros: Manuel Sides, Arensburg, J. C. Tazedjian… con el primero que tropecé fue con Manuel, nos reuníamos en su casa todos los miércoles y leíamos textos de Freud, ellos estaban leyendo “lecciones introductorias al psicoanálisis” y yo me apunté al grupo de lecturas; también en ese mismo año me tope con Bernardo A. y también había un grupo, en esta ocasión más numerosos, que se reunía en su consulta y leían textos de Freud; y también me sume a ellos. Al poco me tropecé con Tazedjian, creo que fue en el siguiente curso; él montó el circulo psicoanalítico de Valencia, al cual yo empecé a formar parte. El círculo psicoanalítico de Valencia formaba parte del Campo Freudiano y en Leer más

El empeño de comprender

EL EMPEÑO DE COMPRENDER.  LOS PRELIMINARES E. Cortés 15 de Marzo; el seminario errante, como ya habíamos previsto, empieza a caminar con el simple, o no, deseo de echar a andar. Caminata a la que estáis invitados. Como ya apuntamos en la introducción, tenemos dos maneras de participar en la caminata, más allá de su simple lectura: mandar un escrito, vuestro, que termine con una recomendación de lectura para los que quieran profundizar y/u opinar sobre lo ya escrito. “Buen camino”. Recuerdo mi primer paciente, se llamaba Ricardo; desde el día en que le di la cita por teléfono hasta el día en que lo recibí por primera vez, no paré de preguntarme cómo debía recibirlo; “puedo decirle: bienvenido”, o tal vez “¿Cómo está?”, o simplemente llamarle por su nombre… me decía una y otra vez. “El que viene a vernos, como analistas, no es un sujeto; es alguien a Leer más