GRUPO DE FAMILIAS COMO APOYO

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LA IMPORTANCIA DEL GRUPO DE FAMILIAS. Enrique Cortés

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No es infrecuente encontrar en los pacientes, sobre todo en pacientes dependientes, la convicción de que sus padres son los responsables de sus “males”.

Son ellos los que con su culpable falta de amor, con los maltratos a los que lo sometieron, con su indiferencia, su inaccesibilidad, etc. fueron la causa de que ellos ahora se encuentren en ese estado.

Si bien este discurso en un inicio lo podemos escuchar en casi todos los pacientes, en algunos este discurso está siempre (los que tienen problemas de dependencia con sustancias u objetos varios).

En estos casos, los padres suelen entrar en el juego de los hijos; y para salir del juego de los hijos deben entrar en el “juego” terapéutico.

Entonces, por un lado y según este punto de vista los padres le deben una indemnización por el daño que han producido, y muchas veces los pacientes los someten a un chantaje ubicado en esa posición, sea para ser mantenidos económicamente, sea para que se les concedan determinados privilegios, (como que sus padres tomen a su cargo la crianza de sus hijos, en el caso de que así sea), etc.

Por el otro lado y para completar el cuadro, vemos que los padres comparten esta convicción y se sienten culpables de las desventuras y del consumo, en caso de pacientes dependientes, del hijo.

Intentan reparar, entonces, el daño que piensan que han ocasionado, accediendo al chantaje que el hijo plantea y dándole todo aquello que les demanda o exige.

De este modo se forma un círculo vicioso que se refuerza con el transcurrir del tiempo, y en el caso del adicto, haciendo que consuma cada vez más para vengarse de ese modo de sus padres (haciéndolos sentir culpables de su estado, que los señala como un dedo acusador: “mirad el estado miserable en que me encuentro por vuestra culpa”. El odio hacia ellos se mediatiza, entonces, por el camino de la autodestrucción) y obtener un resarcimiento, económico o de otra índole.

Como vemos, en estos casos, es imprescindible trabajar con los padres para lograr que éstos elaboren la situación y dejen de someterse al chantaje.

 

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